Cómo Cuidar y Recuperar el Suelo Pélvico: Salud, Fuerza y Bienestar Desde el Centro del Cuerpo

El suelo pélvico es una de las estructuras más importantes —y a la vez más olvidadas— del cuerpo humano. Se trata de un conjunto de músculos y tejidos que sostienen órganos vitales como la vejiga, el útero y el recto, y que desempeñan un papel clave en la postura, la estabilidad, la continencia, la función sexual y el bienestar general.

Cuidar el suelo pélvico no es solo una cuestión estética o asociada al posparto: es un pilar de la salud funcional a lo largo de toda la vida.


¿Por Qué es Tan Importante el Suelo Pélvico?

Un suelo pélvico fuerte y funcional contribuye a:

  • Prevenir la incontinencia urinaria y fecal
  • Sostener correctamente los órganos internos
  • Mejorar la postura y la estabilidad del core
  • Reducir dolores lumbares y pélvicos
  • Mejorar la función sexual y la sensibilidad
  • Acompañar una respiración más eficiente

Con el paso del tiempo, factores como el embarazo, el parto, el sedentarismo, el exceso de impacto, el estrés crónico o incluso una mala respiración pueden debilitar esta zona.


Señales de un Suelo Pélvico Débil

Algunas señales comunes de disfunción del suelo pélvico incluyen:

  • Pérdidas de orina al reír, toser o hacer ejercicio
  • Sensación de peso o presión en la pelvis
  • Dolor lumbar persistente
  • Dificultad para activar el abdomen profundo
  • Molestias durante las relaciones sexuales

Identificar estos signos a tiempo permite intervenir de forma preventiva y evitar problemas mayores.


Ejercicios Clave para Cuidar y Recuperar el Suelo Pélvico

1. Activación Consciente y Respiración

La respiración diafragmática es fundamental. Inhalar profundamente por la nariz y exhalar activando suavemente el suelo pélvico ayuda a reconectar con esta musculatura. https://www.youtube.com/watch?v=eP3VHiqmelc

2. Ejercicios de Kegel (Bien Ejecutados)

Los ejercicios de Kegel fortalecen el suelo pélvico cuando se realizan correctamente. Es clave evitar contraer glúteos o abdomen superficial y enfocarse en la elevación interna del periné. https://www.youtube.com/watch?v=bMKPi0pIcG8

3. Trabajo de Core Profundo

Ejercicios como:

  • Puentes de glúteos
  • Dead bug
  • Plancha modificada

activan el transverso abdominal, que trabaja en sinergia con el suelo pélvico. https://www.youtube.com/watch?v=oUpHEpXg1Ik

4. Movilidad y Postura

La movilidad de caderas, columna y pelvis influye directamente en la salud pélvica. El yoga terapéutico y el pilates consciente son grandes aliados.


Productos que Pueden Ayudar a Fortalecer el Suelo Pélvico

Algunos dispositivos y herramientas pueden complementar el trabajo corporal, siempre como apoyo y no como sustituto del movimiento consciente.

🔹 Entrenadores de Suelo Pélvico (Kegel Trainers)

Dispositivos diseñados para ayudar a identificar y fortalecer la musculatura pélvica de forma progresiva. Existen opciones con distintos niveles de resistencia y guías de uso.

Útiles para mujeres en posparto o con incontinencia leve.

🔹 Bolas Kegel de Uso Terapéutico

Ayudan a mejorar el tono muscular mediante activación reflejo-consciente. Es importante elegir materiales seguros (silicona médica) y seguir instrucciones adecuadas.

🔹 Cojines Ergonómicos para Postura Pélvica

Favorecen una correcta alineación de la pelvis al sentarse, reduciendo presión y mejorando la activación natural del suelo pélvico durante el día.

🔹 Mat de Yoga Antideslizante

Ideal para realizar ejercicios de suelo pélvico, respiración y movilidad de forma cómoda y segura en casa.


Hábitos Diarios que Protegen el Suelo Pélvico

  • Evitar empujar al ir al baño
  • Mantener una hidratación adecuada
  • No aguantar la respiración al hacer fuerza
  • Priorizar ejercicios de bajo impacto
  • Cuidar el estreñimiento con fibra y movimiento

Cuándo Buscar Acompañamiento Profesional

Si hay dolor persistente, prolapsos, incontinencia severa o dudas sobre la activación correcta, lo más recomendable es acudir a un/a fisioterapeuta especializado/a en suelo pélvico. La evaluación individual es clave.


El suelo pélvico es el centro de nuestro cuerpo, tanto a nivel físico como funcional. Cuidarlo es una forma profunda de autoconocimiento, prevención y bienestar a largo plazo. Recuperar la conexión con esta zona no solo mejora la salud, sino también la confianza, la postura y la calidad de vida.

Moverse con conciencia, respirar mejor y elegir herramientas adecuadas puede marcar una diferencia real.